La expansión de las ciudades mexicanas, la falta de transporte y la construcción de viviendas alejadas de los centros de trabajo están profundizando las desigualdades y obligando a miles de familias a pagar un alto costo en tiempo y dinero, advirtieron representantes de ONU-Hábitat y Grupo Vinte.
Fernanda Lonardoni, representante de ONU-Hábitat para México, Cuba y Centroamérica, alertó que el acceso al empleo, la educación y los servicios básicos depende cada vez más del lugar donde se vive, mientras que Sergio Leal, presidente del Consejo de Grupo Vinte, señaló que las regulaciones urbanas avanzan a un ritmo menor que las necesidades de conectividad y planeación de los nuevos desarrollos habitacionales.
El desafío, coincidieron, ya no es únicamente construir más casas, sino desarrollar comunidades conectadas, con infraestructura, servicios y condiciones que permitan a las familias mejorar su calidad de vida.
Comprar una casa, un logro familiar
Comprar una casa suele representar uno de los mayores logros de una familia. Sin embargo, cuando ese patrimonio se encuentra lejos del trabajo, las escuelas o los servicios básicos, el sueño de tener un hogar puede convertirse en una carga de tiempo y dinero. El problema ya no es únicamente adquirir una vivienda, sino si esta permite a sus habitantes mejorar sus condiciones de vida.
Durante décadas, la expansión urbana permitió ofrecer viviendas a precios más accesibles, pero también contribuyó a separar los hogares de las oportunidades económicas y sociales.
En entrevista, Fernanda Lonardoni, representante de la ONU-Hábitat para México, Cuba y Centroamérica, advirtió que la manera en que se organizan las ciudades puede profundizar las desigualdades, pues determina quién tiene acceso al empleo, la educación, la salud y la movilidad.
«El acceso a vivienda, acceso al agua, acceso a movilidad hoy depende muchísimo del código postal. No tendría que ser así», señaló.
La ubicación de la vivienda profundiza las desigualdades
La preocupación se sustenta en el desarrollo territorial del país. De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del Inegi, 14% de las viviendas particulares del país estaban deshabitadas, mientras que otro 5.7% se destinaba a uso temporal. Aunque las causas son diversas, la localización de los desarrollos y su acceso a servicios forman parte del debate sobre el aprovechamiento del parque habitacional.
Para Lonardoni, una parte del problema proviene de un modelo en el que las ciudades han crecido territorialmente a un ritmo mayor que su población, con viviendas ubicadas en zonas periféricas y fuentes de empleo concentradas en otras áreas.
«Si la vivienda está lejos, la gente pasa mucho más tiempo en sus traslados», explicó. Por ello, sostuvo que «la vivienda es el punto de entrada que define si uno tiene oportunidades y qué oportunidades tiene en su contexto urbano y en la ciudad donde vive».
El costo de vivir lejos de las oportunidades
La dimensión del problema también se refleja en la movilidad cotidiana. Según el Inegi, en 2020, 22.8% de las personas que utilizaban camiones, taxis, combis o colectivos para llegar a su trabajo invertían más de una hora por trayecto. Entre quienes se desplazaban en Metro, Metrobús, Trolebús o tren ligero, la proporción alcanzaba 48.7%.
Además, la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo 2024, publicada en 2025, señala que 94.9% de la población empleada u obrera trabajaba de manera presencial, frente a 3.5% que tenía una modalidad híbrida y 1.6% que laboraba a distancia.
En este contexto, la ubicación de una casa puede representar la diferencia entre disponer de tiempo para convivir, estudiar o descansar y dedicar varias horas del día a los desplazamientos.
La situación exige revisar cómo se distribuyen las responsabilidades. Aunque el financiamiento hipotecario ha permitido a México construir vivienda a gran escala, Lonardoni señaló que persiste una deuda histórica respecto de su localización.
Vivienda adecuada requiere coordinación entre gobiernos y desarrolladores
«El reto de vivienda hoy es muy complejo y no es un reto que una sola entidad, un solo gobierno puede resolver», afirmó. La solución, añadió, requiere alianzas entre autoridades, desarrolladores, instituciones financieras y habitantes.
La discusión ocurre en octubre, mes que Naciones Unidas dedica a la agenda urbana, en un momento en el que México busca ampliar el acceso a la vivienda y transformar los criterios bajo los cuales se construyen nuevos desarrollos habitacionales.
En diciembre de 2024 entró en vigor la reforma constitucional que reconoció el derecho a una vivienda adecuada, un concepto que comprende siete elementos establecidos por ONUHábitat, entre ellos asequibilidad, habitabilidad, servicios básicos, seguridad de la tenencia y ubicación.
Bajo esta perspectiva, una casa económica puede dejar de serlo cuando obliga a sus habitantes a asumir gastos elevados de transporte o dificulta su acceso a servicios esenciales. La asequibilidad, por tanto, no se limita al precio de compra o al pago mensual de una hipoteca.
La representante de ONU-Hábitat explicó que la vivienda también está vinculada con tres desafíos globales: la pobreza multidimensional, el cambio climático y las crisis humanitarias. En México, uno de los vínculos más visibles es el que existe entre la expansión urbana, la movilidad cotidiana y sus consecuencias ambientales.
De construir viviendas a desarrollar comunidades
Desde la industria inmobiliaria, esta discusión también ha comenzado a modificar la manera de concebir los proyectos. La competencia ya no depende exclusivamente del precio o del tamaño de las casas, sino de la infraestructura, los servicios y las condiciones que acompañan a las familias después de adquirirlas.
Sergio Leal, presidente del Consejo de Grupo Vinte, considera que uno de los cambios necesarios es incorporar el transporte y la conectividad desde la planeación de los desarrollos, en lugar de resolverlos una vez que las viviendas están construidas.
Durante el foro del Urban Land Institute (ULI) en Ciudad de México este octubre, destacó que existen desarrolladores capaces de planear grandes comunidades junto con infraestructura de transporte masivo. Sin embargo, también advirtió que las regulaciones pueden dificultar soluciones de menor escala, como modificar la distribución de vialidades para facilitar el acceso de los habitantes a ciclovías y estaciones de transporte.
Para Leal, esta falta de flexibilidad representa un obstáculo para la innovación urbana. «El ritmo en el que vamos como iniciativa privada va muchísimo más acelerado que los cambios de las leyes de gobierno», sostuvo.
Conectividad y planeación, retos del desarrollo inmobiliario
La conectividad, no obstante, es solo una parte del problema. Otro desafío está en asegurar que las comunidades mantengan sus condiciones de habitabilidad con el paso del tiempo.
«El modelo de negocio cambia cuando dejas de querer hacer casas e irte», señaló Leal, al referirse a la necesidad de incorporar mecanismos de administración vecinal, convivencia y seguimiento comunitario.
Esta visión se refleja en modelos de planeación que incluyen áreas verdes, espacios recreativos, instalaciones educativas, infraestructura hidráulica y servicios de acompañamiento a las comunidades.
En el caso de Grupo Vinte -integrado por Vinte, Javer y Derex- el Informe Anual Sustentable 2025 reporta 19 centros comunitarios operados por Javer, donde se realizaron más de 1,800 reuniones vecinales y 1,580 eventos sociales, con cerca de 50,000 vecinos beneficiados.
México tendrá oportunidad de evaluar su política de vivienda en 2028
La discusión adquirirá mayor relevancia hacia 2028, cuando México sea sede del Foro Urbano Mundial, organizado por ONU-Hábitat, el último antes de cumplirse el plazo de la Agenda 2030.
El encuentro abrirá una oportunidad para evaluar qué tan lejos ha avanzado el país en la transición de una política orientada a construir viviendas hacia otra que garantice mejores condiciones para habitarlas.
Porque el valor de una casa no termina en sus metros cuadrados ni en su precio de mercado. También está en el tiempo que devuelve a sus habitantes, los servicios que les acerca y las oportunidades que les permite aprovechar.

