LOS CAPITALES
Por EDGAR GONZALEZ MARTINEZ
Todo parece indicar que el mundo entrará en el segundo semestre del año en una profunda recesión, pero México tiene posibilidades de mantener buenas expectativas de un PIB creciente, con los dos grandes pivotes que nos traerá el Campeonato del Mundial de Futbol: el gasto en construcción de infraestructura y el gasto de los turistas, que irían directo a fortalecer el consumo interno.
El jueves, el INEGI publicará la estimación preliminar del PIB del 1T26. Anticipamos +0.3%, lo que implica una caída de 0.6%. El resultado no sería del todo negativo si se considera la expansión del trimestre previo. Al interior, creemos que la debilidad sea generalizada. En el detalle, las actividades primarias caerían 1.4%, con la industria en -0.7% y los servicios en -0.6%. En las primeras, las señales hasta ahora –particularmente en la dinámica de precios en frutas y verduras–, han sido adversas. Para la producción industrial, la información apunta a una caída en la minería, con las manufacturas más estables y un avance modesto en la construcción. Los servicios retrocederían tras cuatro trimestres al alza, reconociendo claroscuros en los fundamentales. Dado que ya contamos con datos de los dos primeros meses del periodo, nuestro pronóstico implicaría un crecimiento cercano a 0.3% del IGAE en marzo (1.2%).
Al respecto, los analistas de Banorte nos dicen: “si bien el contexto global se mantiene retador ante la extensión en el conflicto en el Medio Oriente, pensamos que las condiciones a nivel local son relativamente positivas. En específico, el principal catalizador será la celebración del mundial de futbol, con el primer partido el 11 de junio. En ese tenor, esperamos una derrama positiva tanto en la construcción como en los servicios, con la última más notoria en este periodo. Nuestra expectativa recae en el gasto que harán los turistas extranjeros y la población local que impulsará rubros como las ventas al menudeo, esparcimiento y alojamiento. Entre los corporativos, el gasto relacionado con el evento se reflejará en sectores como medios masivos, publicidad y servicios especializados. Por otra parte, el feriado del 1 de mayo se celebrará este año en viernes (vs. jueves en 2025), abriendo la posibilidad de un ‘fin de semana largo’ con un mayor beneficio para el turismo. Otro aliciente para el consumo podría ser el Hot Sale –que se celebrará del 25 de mayo al 2 de junio–, sobre todo ya que esta iniciativa se ha ido consolidando como una de las temporadas de descuentos más importantes del año (ver gráfica abajo, izquierda). Con ello, consideramos que el panorama en general para los servicios es alentador.
Para la industria el panorama, digamos, se observa mixto. Creemos que la construcción podría mostrar mayor vigor conforme el monto erogado para obras de infraestructura se acelere; en la parte privada podría mantenerse cierto impulso en la edificación. Del lado de las manufacturas, el principal catalizador probablemente será la resiliencia de la economía de EU. En este sentido, queremos destacar nuevamente la ventaja de México vs. otros países debido al tratamiento comercial preferencial bajo el T-MEC, reafirmando su posición como el principal socio comercial de dicho país. No obstante, reconocemos también mayores riesgos en este frente debido al conflicto en Irán, lo que podría impactar los costos de producción y transporte por los energéticos, además de la llegada de ciertos insumos si se prolonga. En el sector primario el panorama se mantiene incierto a pesar de expectativas de que se extiendan condiciones climáticas favorables durante el periodo.
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