Los Bazucazos de Ubaldo Díaz
A Enrique Inzunza, le demandaron internamente que renunciará a su escaño en el Senado, por el escándalo en que está sumido y no encuentra salida, pero rechazó la oferta de su coordinador y fue obligado a salirse de la bancada de Morena.
El sinaloense que esta siendo investigado por la DEA norteamericana, informó que decidió separarse del grupo parlamentario de Morena para ejercer su cargo como senador de la República de manera independiente y conforme a la rectitud de sus deberes. Es tan recto que desde hace cuatrro meses cobra en la Cámara Alta, sin trabajar.
Inzunza señalado por Estados Unidos por su probable relación con el cartel de los “chapitos” y quien ha cobrado puntualmente su sueldo integro, sin trabajar, anunció que se separa de la bancada de Morena, en el Senado.
Y El senador Iganacio Mier dijo que le pidió a Enrique Inzunza que presentara su solicitud de licencia y que no aceptó , por lo que opto por separrse del grupo parlamentario, es una decisión personal. Ahora solo se espera que se de a conocer la investigación exigida por el gobierno de los Estados unidos y que lo pongan a disposición de la justicia, ya sea en México o ante los jueces del país vecino.
Rubén Rocha Moya, tenía sobre sí a uno de los sistemas de justicia más implacables, el de los Estados Unidos enfocados en la persecución de los cárteles internacionales de narcotráfico, a los que han clasificado como terroristas, calificación que los ubica en lo más bajo de las categorías humanas, casi sin derecho alguno.
Rocha Moya no aparece como miembro de una de esas organizaciones, pero sí como un político que ha dedicado su poco o mucho poder a proteger a los miembros de una organización dedicada, entre otros delitos, al trasiego de drogas, en especial el mortífero fentanilo que ocasiona decenas de miles de muertes cada año en la Unión Americana.
Igual fue socio de los chapos o de los mayos, pero aseguran varios políticos que dinenro de estos llegó no solamente a su campaña de gobernador, sino tambien a la presidencial hace 8 años.
Con base en sus pesquisas, las autoridades de los Estados Unidos solicitaron a su contraparte de México, detenerlo, con fines de extradición, al gobernador de Sinaloa y a nueve allegados que fueron o son sus subordinados en su administración.
El gobierno encargado de la construcción del segundo piso de la llamada Cuarta Transformación, al frente del cual está la primera presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, que no aprecia mucho que digamos a los Estados Unidos, se negó a entregar a esos “distinguidos” ciudadanos por considerar que no se presentaron pruebas de sus presuntos delitos.
En realidad, se trató de una acción para demostrar la fuerza de la unidad dentro de las filas de la llamada Cuarta Transformación. Sus agremiados son intocables mientras no se convenza a sus correligionarios de que incurrieron en un delito y para eso, reiteró la presidenta Sheinbaum se requieren pruebas, pruebas y más pruebas.

