El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, condenado por tramar un golpe de Estado, recibió este viernes el alta tras dos semanas ingresado por una neumonía aguda y comenzará a cumplir 90 días de prisión domiciliaria por orden de la Corte Suprema.
El pasado martes, Bolsonaro recibió permiso de un alto magistrado para cumplir en su domicilio su condena de 27 años por un intento de golpe de Estado, en lugar de en prisión, debido al deterioro de su salud.
El juez Alexandre de Moraes indicó que Bolsonaro, de 71 años, no puede usar teléfonos celulares ni ningún otro medio de comunicación, incluidos los que sean propiedad de terceros. También prohibió cualquier visita al expresidente en los próximos 90 días, excepto de médicos y familiares.
Bolsonaro fue hospitalizado el viernes 13 de marzo tras un episodio de broncoaspiración que le provocó una bronconeumonía, una infección pulmonar que se propaga desde las vías respiratorias a los pulmones y puede causar dificultades respiratorias.
El exmandatario cumple una condena de 27 años por conspirar para dar un golpe de Estado tras perder las elecciones presidenciales de 2022 frente al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro enfrenta desde 2018 diversos problemas de salud relacionados con el atentado con cuchillo que sufrió durante la campaña presidencial de ese año, cuando fue herido en el abdomen.
Desde entonces, el exmandatario ha sido sometido a varias hospitalizaciones y procedimientos médicos para tratar complicaciones derivadas de aquella agresión.

